Protagonistas en nuestras paredes.

Hace unos días, estábamos hablando sobre cómo hacer para destacar cuadros, utilizando un buen recurso como lo es la iluminación. Pero no es la única forma que tenemos para darle protagonismo, a esa obra que nos encanta, o esos objetos decorativos, que queremos ubicar en las paredes, para que nuestros invitados se deleiten tanto o más que nosotros. Aunque muchas veces, solo queremos tenerlas siempre a la vista, porque nos encantan.
Muchas veces, una buena ubicación resulta de colocarlos utilizando el sentido común. Cuando queremos resaltar algo, lo ubicamos en el medio de nuestra “composición”, para que todas las miradas se dirijan hacia el centro de la misma. El uso de la simetría, es un buen recurso, para lograr esta composición de la que hablábamos.
Como vemos en la primera foto, se han dispuesto sobre el sillón, tres cuadros del mismo tamaño, pero el que más destaca es el cuadro central, no solo por sus colores, sino por su ubicación. Un aspecto importante dentro de la simetría es la cantidad permitida de objetos, en forma lineal. Si tomamos como ejemplo la foto número dos, se puede observar que, sobre la chimenea se colocaron cinco objetos, el reloj, los floreros, y las lámparas a los costados. Si en lugar de cinco, se hubiesen colocado más de siete, el ojo lo percibiría como una simple decoración lineal, y perderíamos nuestro objetivo.
Lo que debemos evitar, es elegir colores para decorar el ambiente, que se repitan en la o las obras que queremos mostrar. De esta manera estaríamos integrándolas al espacio, y perderían ese protagonismo que queremos darle. Aquí tienen otro ejemplo, en la foto número tres, los tonos se repiten en toda la escena, en los cuadros, los tapizados y en los muebles.
Imagenes:



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