Pizarras para tu cocina.

Otra de las ventajas de tener una pared con una pizarra, no solo es por lo niños de la casa, evitando que nos inunden con sus grafitis en otras paredes, sino que se le puede dar mucha utilidad en la zona de la cocina. Para dejar pequeñas notas a los chicos que vienen del colegio, para hacer la lista para ir al supermercado, o para lo que necesites recordar, una pared como bien deciamos antes, o una de las caras de un mueble, puede estar pintado con pintura para pizarra. Es una buena alternativa a las pequeñas notas pegadas en la puerta de la heladera.
Lo que se necesita para realizarla es, pintura para pizarra, una brocha, lija y enduido plástico. Primero es necesario, como en todos los trabajos, despejar la superficie sobre la que aplicaremos la pintura. Ya sea una pared, un mueble, o una placa de madera que luego colocaremos sobre la pared, debemos lijar la superficie, para que quede bien lisa y sin polvo. Si llegara a haber imperfecciones en la madera, nos ayudaremos con el enduido plástico, para rellenar los agujeros, y lo volveremos a lijar, para emparejar.
Una vez que este todo emparejado y bien limpio, procederemos a aplicar la primer mano de pintura, y dejamos secar. Antes de aplicar la segunda mano, lijaremos muy suavemente y quitaremos todo el polvo que se haya formado. Cuando la pintura este totalmente seca, tendremos nuestra pizarra lista.
Hay dos puntos muy importantes que quiero destacar. Primero, si utilizas una superficie mediana o pequeña para tu pizarra, lo ideal es que la coloques en un espacio cercano a la altura de la vista, alrededor de 1.60m. Y segundo, si quieres colocar imanes en tu pizarra, deberás aplicar sobre la superficie elegida, una primera mano de pintura imantada, y luego una segunda mano de pintura para pizarra.
Imagenes:


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