Jardin: Ciruelo para todas las epocas

El ciruelo de jardín es una fiesta para la vista. Y gran resistente a la hora de soportar temperaturas inclementes. Además es muy fácil de plantar y no requiere cuidados especiales. Apenas regarlo un poco cuando es pequeño. Un ideal para aquellos que no suelen dedicar mucho tiempo a las plantas.
Es un arbusto, o árbol pequeño, que llega a os 6 o 7 metros de altura. El tronco es recto, la copa amplia y redonda. Las hojas tienen un color púrpura que se torna “vinoso” en otoño.
El gran atractivo, las flores, son rosadas o blancas y aparecen antes que las hojas, a fines del invierno o en los primeros días de la primavera. Tienen cinco pétalos, de aproximadamente dos centímetros de diámetro. Los frutos, que son carnosos y rojizos, maduran en el verano.
El árbol se usa, en fruticultura, para injertar variedades de ciruelo. Pero su principal reputación es como un árbol ornamental.
Se la debe a su follaje color rojo oscuro y su llamativa floración antes de que aparezcan las hojas.
La gran virtud del ciruelo de jardín es que soporta con dignidad gran cantidad de climas. Incluso, tolera muy bien las heladas. En los lugares de clima muy frío suele florecer muy temprano y en algunos casos, victima de las heladas demasiado fuertes, no produce frutos.
Otro punto a favor es que se lleva muy bien con gran variedad de suelos. Lo ideal son los suelos profundos y sueltos, pero el árbol se adapta bien a los suelos calizos, siempre que tenga la humedad suficiente.